martes, 22 de diciembre de 2009

El y yo, el yo, y el niño robacuentos.

Hoy vi al niño correr,
pero no se acordó de mí,
de su ojo caía una lágrima,
y de su boca salía un barco de papel,
lo ofrecido al agua o tal vez al olvido,
eso nunca lo sabré.

Mientras yo…
hecho de paja y sombrero,
aburrido espantapájaros,
crucificado para ahuyentar al robacuentos,
sin hacer nada y haciéndolo todo,
pues el nada existe si no está en la vida,
pues a la vida no le falta nada… nada más que un barco de papel, para ofrecer al mar o tal vez al olvido.

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