viernes, 15 de abril de 2011

Apocalipsis 1.

Últimamente he dormido tarde
pensando en lo absurdo que se vuelve
dar tantas vueltas en la cama
buscando un poco de sueño.

Que se yo de eso
soy de los que nunca se callan
y aun así dicen poco.

Hace algunas semanas
me di cuenta
que me mantengo rodeado
de gente remota al lado.

No me molesta en lo mas mínimo
fui contratado y ahora trabajo
en un lugar repleto de ventanas obsoletas
que guardan atardeceres acumulados.

Vuelo bocabajo como ave de mal agüero
y todo lo que toco se quiebra
tengo el corazón como clavado y enmarcado
en una sala que no es de mi casa
y por tratar de no morirme
mas me muero a diario.

Esta ciudad idiota
me hace sentir como analogía
de playa arenosa y molesta
golpeada por furiosas olas
de mares de ausencia.

Es un dolor de muelas
el todavía no poder sacar
tu piel de sábado de lo profundo de mis sabanas.

Degollador esto
de que me quede todo
con tanto espacio entre las manos.

Lo lamento
ya no creo
en la sobreviviente paga
de los que mueren juntos tras los años.

También me he visto
amarte anticipadamente
y eso francamente
me tiene aterrado.

Es por eso que me alejo
con todo y estos
mezquinos sentimientos
que lamento a diario.

sábado, 2 de abril de 2011

Apocalipsis 3.


“Yo tenía la cara abarrotada de tristeza.”

No es sino hasta el fondo donde se comprende a un abismo
y a todo lo que olvidamos sin querer… 
A cada cosa
a cada rostro
y a cada palabra regurgitada que nos vuelve una y otra vez.

El tiempo camina
y desde hace tanto
me siento atrapado dentro
en el estómago de esta criatura que devora todo a su paso.
Frente a mí
el cielo rojo moribundo
se suicida todos los días a la misma hora.

El viento hace meses que no canta
y el color escapa
dejando atrás muros blancos.

Cierro entonces la puerta
y veo como el mundo se derrumba en la palma de mis manos.
Es todo tan hermoso
Solo respira hondo
y deja que el aire comprimido
escape de tus pulmones.

Esto es,
         el final de todas esas cosas
         que alguna vez tuvieron un inicio.