Sos como el mar
y vos que aún no lo sabes
sos una forma al fin y al cabo
Sos todas las cosas que simbolizan a una bestia
de ímpetu masivo en posición de entrega y soberbia pura
Nada me gustaría más
que clavar una daga en tu pecho
Justo en la vorágine que nace del fondo de tu alma
esa que es libre de tus codos
de tu vientre y vulva.
Así dejarte morir, mi quimera,
y luego llorarte
llorarte tanto
hasta que no queden más lágrimas que llorarle a nadie
Levantarte un altar
uno por cada uno de tus músculos
y que así descanse tu gloria y distrofia poética.
Como verás
este desorden de cabeza me está matando
y no puedo imaginar otro final
que no implique una parte de mi cuerpo
dentro de tu cuerpo.
martes 21 de junio de 2011
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