para encontrar libertad en cualquier parte
Ahora es como si la vida estuviera amarrada a las patas de un zanate
que vuela en secuencias contrarias
Lo que pasa,
es que llegué temprano a casa
y tú no estabas por ningún lugar
Entonces me senté en la sala por primera vez desde que nos mudamos
y esperé atento a que abrieras la puerta
Le tenía tanto miedo al tiempo
y a que no entraras.

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